martes, 8 de junio de 2010

Pobreza del siglo XX


A continuacion comentaremos la pobreza que vivian las personas en otra época , conformandose con palabras de la Biblia que le brindaban consuelo , y la diferencia del siglo pasado , que el Estado se da cuenta del preocupante indice de pobreza que existe en nuestro País y decide tomar desiciones sobre el tema.



Desde hace siglos existe la pobreza en Chile,pero antes se le veía como una adversidad del destino, y para conformarnos de ser pobres se nos consolaba diciendo“bienaventurados los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos”.

Ya avanzado el Siglo XX, se identificó el problema de la pobreza como un problema Nacional ,posible de superar y que al Estado le correspondía incorporar entre sus principales funciones la realización de una política social,que asegure a todas las personas, las bases materiales elementales para una ciudadanía común. Fue así entonces que el Estado jugó un rol en la integración social a inicios de este siglo, partiendo del reconocimiento de los derechos básicos de las personas, como derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo y a las garantías laborales. Chile asumió entonces la semejanza del modelo EUROPEO , y avanzó en esa dirección en lo que se ha llamado “El Estado Benefactor”o “Estado de Bienestar”.



  • "El estado benefactor también llamado Estado del Bienestar; asegura la protección social, entendida esta mediante derechos tales como: la sanidad, la vivienda, la educación, los servicios sociales, las pensiones de jubilación o la protección del empleo o del empleado."



martes, 25 de mayo de 2010

Pobreza

La "línea de pobreza" está determinada por el ingreso mínimo necesario por persona para cubrir el costo de dos veces una canasta mínima individual para la satisfacción de las necesidades alimentarias (de esta forma se están considerando las necesidades no alimentarias también). Los hogares pobres son aquellos cuyos ingresos no alcanzan para satisfacer las necesidades básicas de sus miembros.

La "línea de indigencia" se establece por el ingreso mínimo necesario por persona para cubrir el costo de una canasta alimentaria. Son indigentes los hogares que, aun cuando destinaran todos sus ingresos a la satisfacción de las necesidades alimentarias de sus miembros, no logran satisfacerlas adecuadamente.

* Corresponde a la suma de pobres no indigentes más indigentes. Se excluye el servicio doméstico puertas adentro y su núcleo familiar.



La situación actual

Transcurridas tres décadas de cambio estructural en el modelo
estatal, la sociedad chilena presenta hoy diferencias sustanciales:
la apertura de los mercados, el crecimiento económico, la
extensión y ampliación del consumo material y cultural, la recuperación
del principio político democrático de representación y de
gobierno han significado para los chilenos una posibilidad creciente
de autonomía e independencia de las personas que se ha
traducido en apoyo considerable al emprendimiento de gestión
empresarial. Sin embargo, aún un tercio de nuestros compatriotas
depende del Estado para la existencia de sus vidas.
Chile se inserta día tras día en la economía global, esta integración
e internalización traspasa el campo económico, el fenómeno
es multidimensional, se extiende al campo de lo político, de lo
social, del conocimiento de la información, de las comunicaciones
y de la cultura, de la que ya no es posible marginarse. Pero a su
vez los valores se han trastocado y una nueva concepción individualista
y consumista de enfocar la felicidad y el bienestar hace
que las personas cada día se aíslen más en sus propios proyectos
y solución a sus problemas. Por eso, a pesar de lo positivo de las
cifras económicas y de los grandes éxitos en el desarrollo económico,
no hay correspondencia con el desarrollo social. El país se
encuentra dividido por la “línea de la pobreza”, con una cantidad
de 3.916.400 personas, de esa cantidad un 8% de ellos vive en
la indigencia o sea 1.104.300 personas(2).
Las condiciones de pobreza van más allá de las carencias materiales
y alimenticias, expresan una desigual distribución de los
beneficios del crecimiento económico. Hay desigualdades en relación
al trabajo, ingresos, conocimiento, educación, salud, a
información, oportunidades, el poder. Los esfuerzos individuales
y/o colectivos por mejorar sus condiciones de vida no han sido lo
suficientemente considerados dentro del diseño de las políticas y
las estrategias para superar la pobreza. Además el autoestima,
la dignidad y confianza dañados de la personas es el principal